De vuelta a la libreta.

Regresando de un viaje a Bogotá, me di cuenta que había estado inactivo en varias de mis tareas en casa, ilustraciones y proyectos que debían estar listos hace días. Fue entonces cuando entre en pánico y trataba desesperadamente de programar mi celular para ir agregando las alarmas que 24 horas antes de la fecha de entrega, me estresarían más, para aumentar mi paranoia de fin del mundo por estar atrasado! Sigue leyendo