Un mar en calma, nunca hizo a un marinero experto.

Mientras esperaba en la fila para el café, seguían dando vueltas en mi cabeza todas las cosas que sucedieron en los últimos días, y me decía, Uf! que travesía tuve, típico de una vida en la ciudad.

Fue una semana de muchos aprendizajes, entre ellos y creo que el más importante de todos, es leer las entrelineas de los errores cometidos. Esos malos días que todos tenemos, sea por la luna, el nivel de la marea o la mala planificación, siempre nos tienen algo que decir al final del día.

Ese algo en el momento de tensión, pasa inadvertido, porque es tanta la adrenalina y el estrés por el que uno está atravesando cuando está trabajando, que simplemente va como una bola de nieve, llevándose cuanto encuentra al paso, con tal de no desviarse del plan. La verdad es que algunas veces, lo planeado no sale exactamente como uno desea. Puede ser un buen resultado, como puede ser un desastre.

Lo importante aquí es no perder la perspectiva y eso fue lo que me sucedió en un momento crítico, cuando tuve 3 proyectos importantes a la vez y difílmente pude manejar. Medí todo tan meticulosamente, que cuando una de las ruedas falló, simplemente todo colapsó.

Afortunadamente, tengo una familia increible y buenos amigos de confianza, con quienes pude desahogar mi frustración y me dieron sabios consejos que quise incluir en mi “Manual de que hacer en estado de pánico, cuando algo no sale como lo planeaste” que hoy quiero compartir:

1. NO TE ENFOQUES EN ALTAS EXPECTATIVAS. Antes de hacer o planear la actividad, seguramente tuviste tiempo (o no) para al menos rayar en una hoja lo que tenías en mente. Si eres como yo, que prepara toda una presentación magistral con gráficas y hojas de cálculo, necesitarás también contemplar un punto adicional a tu presentación que diga que hacer si algo sale mal. Esto es mejor conocido como el plan B, pero acompañado a este plan B, va un consejo que me dio una queridísima amiga, que ya ha pasado por estas tormentas: MANEJO DE EXPECTATIVAS, es decir, no te subas a una nube pensando en el maravilloso resultado que obtendrás por tanto trabajo, sino más bien manten la disciplina, sé humilde, confía en Dios y en ti mismo, y sal a dar lo mejor de ti. Para vender una idea, no solo necesitas el “brochure”, también necesitas ser empático e irradiar buena actitud, recuerda que tus seguidores también esperan lo mejor de ti.

2. RESPIRA, TOMATE UN CAFE Y CONTESTA EL EMAIL. Cuidado con el manejo del estrés! Esta es sencilla de explicar porque todos conocemos el estrés con lujo de detalles: nos hace perder la calma, genera malestar en nuestro cuerpo y no nos permite concentrarnos en nuestra tarea. Pero algo que tal vez pasamos por alto muchas veces, es lo que hacemos a los demás que están a nuestro alrededor cuando entramos en estado de estrés. Antes de escribir un email, dejar un voice note mortal por whatsapp, o peor aún, hacer un post en redes sociales por algo que no salió bien, haz una pausa, aléjate del ruido y piénsalo otra vez. Razón: las palabras que salen de la boca, no regresan. Yo regularmente lo que hago es cerrar las sesiones que tengo abiertas en mi computadora o cambiarle al estilo de la música, buscar mi bebida favorita (el café en este caso) y recupero la tranquilidad. Después de haber alcanzado este punto, entonces puedo contestar un e-mail.

3. EVALUACION. Después de haber pasado por la tormenta, es importante mirar todo lo que aconteció, no con la intención de martillar otra vez en la herida, sino para saber cómo hacerlo mejor la próxima vez. Esta es una parte delicada y que requiere de valor, porque se trata de reconocer que cometiste un error y hay que verlo con naturalidad. Es parte de un proceso de crecimiento, y eso, es válido.

Pero que tiene que ver esto con un proceso creativo? Pues todo! En medio de estos sucesos, me pude dar cuenta de mi capacidad para lograr un objetivo en poco tiempo. Además, muchas ideas llegan a la mesa y tal vez no son exactamente lo que estás buscando en ese momento, pero son ideas que no debes pasar por alto. Como siempre digo, libreta y bolígrafo en mano! De esta experiencia aprendí varias cosas como la compaginación de un catálogo para impresiones, creación de tramas modulares o patrones, edición de fotografía, hasta contratación de staff! Fue ciertamente una aventura mar adentro que me hizo mas fuerte.

Cierro con esta frase que escuche una vez de un buen amigo y dice: A SMOOTH SEA NEVER MADE A SKILLED SAILOR! Que quiere decir: Un Mar en calma nunca hizo a un marinero experto.

Ahoy.

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