Algo salió mal.

Eran más o menos las 5pm cuando salí de casa, con la intención de llegar temprano al Teatro Amador, donde por espacio de 6 min. 40 seg., tenía que entrener a un público modesto, con uno de mis numerosos fracasos en el FuckUp Nights PTY Vol. XIV.

#Repost @fuckupnightspty with @repostapp. ・・・ Si tienes en mente crear tu propia empresa/negocio relacionada al área de Diseño Gráfico y la Ilustración, no te puedes perder a otro de nuestros expositores de la noche. Estará contándonos sobre su experiencia ¡MAÑANA! 👥👌 🗣José Jiménez Vega Ilustrador & Diseñador Gráfico @nosgustaelmar es un proyecto de Arte y Diseño, dedicado a la creación de conceptos ilustrados que faciliten la comunicación visual, piezas de autor en ediciones limitadas y arte para ambientar espacios, inspirado en personajes míticos, la biodiversidad marina y la belleza de las playas panameñas. Creado por José Jiménez Vega “El Capitán” en marzo de 2013, NGEM es el resultado de un sueño que inició con la idea de contar historias sobre el mar a través de ilustraciones, y que hoy día es una marca registrada, orgullosa de ser panameña y honrada por sus seguidores, como una propuesta refrescante que transmite alegría, tranquilidad y bienestar. 📆JUEVES 17 DE MARZO ⏰6PM 📍TEATRO AMADOR, CASCO ANTIGUO ¡Los esperamos!📣

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FuckUp Nights es un movimiento mundial que nació en México y que busca contar historias sobre errores cometidos por profesionales en sus negocios, con el ánimo de aprender de estas caídas.

Cuando recibí la invitación al evento, que estaba dándose dentro del marco de MACROFEST, festival que celebra la moda y el arte en Panamá por espacio de una semana, pensé cuidadosamente que situación bochornosa podía compartir, que iróicamente, no fuera tan bochornosa. Nada se me ocurría, así que empecé a listar metidas de pata sencillas como: cobrarle de menos a un cliente, comprar demasiado stock para algo que no pude vender u ofrecer mis servicios sin un contrato! Sin embargo pensé, que tal vez esos errores tan comunes, por los que muchos hemos pasado, debían estar más que explicados por otros oradores en eventos anteriores. Lo último que quería hacer, era llevar otra trillada charla de lo mismo de siempre.

Luego de darle muchas vueltas al asunto, resolví que sería interesante, contar mi experiencia como emprendedor y artista, palabras que cuesta mucho poner juntas y que incluso hoy día continúo resolviendo.

Fue así como empecé a darle forma a mi fuckup event, que fue la historia de cómo un oficinista se quiso convertir en artista de la noche a la mañana.

Empecé contándoles a todos quien era, como nació Nos Gusta el Mar y lo que quería alcanzar con este proyecto. Lo crítico de mi historia tenía que ver con el tiempo, pues desde que salí del bachillerato, empecé a trabajar y estudiar simultáneamente para ganar el dinero que me ayudaría a alcanzar las metas triviales de un capitalino: Un carro, una casa, familia, mascotas, en fin, una vida normal. Sin embargo, en el camino me fui dando cuenta que por mucho dinero que tuviera y muchas cosas comprara, algo seguía faltando y no era necesariamente una tarjeta de crédito. Fue ya después de varios años de estar luchando contra los mismos orcos corporativos, que me di cuenta de lo infeliz que me hacía ganar dinero y no ganar felicidad.

Así fue como empecé a construir este proyecto de ilustraciones, que iba a la velocidad de la luz, porque sentía que había perdido demasiado tiempo pensando en ahorrar para comprar una vida feliz.

En menos de 1 año, tenía página web, cuentas de redes sociales, participaba en eventos, exponiendo algunos trabajos y vendiendo tazas en ferias donde gastaba más de lo que ganaba, pero siempre pensando en que no era gasto, sino inversión en “exposure”

Al cabo de 2015, el sistema de estar alimentando las redes sociales con saludos positivos por las mañanas y deseos de “buen fin de semana” los viernes, me había atrapado a tal punto que, Nos Gusta el Mar era solo un Estudio Virtual y no producía piezas suficientes para ofrecer un buen portafolio de trabajo.

Dándome cuenta entonces de que, lo que yo quería era ser famoso antes que artista, empecé a replantearme algunas cosas sobre como quería manejar este negocio.

Primeramente necesitaba desconectarme de la “matrix” es decir, de esas redes sociales que tanto ocupaban mi tiempo y me distraían demasiado, urgando en las cuentas de otros artistas. Necesitaba tranquilidad mental para dedicarme a crear; la única forma de lograrlo, era soltar el móvil y ponerme a trabajar.

Lo siguiente era retomar esas prácticas de dibujo que parecen aburridas, pero son las que hacen al artista; estudiar la anatomía del cuerpo humano, reproducir movimientos y llenar mis libretas de dibujo con bocetos, bocetos y más bocetos.

Lo tercero y pienso más importante de todo, era interiorizar los hechos de mi vida y pensar como artista. Esto quiere decir que más allá de apegarme a una tendencia o adquirir popularidad por ser un fenomenal dominador del lettering o el diseño publicitario, necesitaba apegarme a mí mismo y ser real con el espectador. Sin dudas este es un largo proceso, pero es necesario para poder encontrarse uno mismo como artista y presentar un trabajo honesto, que seduzca al público con planteamientos que lo lleven a crear su propia historia.

Luego está la organización del tiempo, que por supuesto, es un “must” si se quiere rayar hojas y que encima le paguen a uno por hacerlo. Esta parte es más complicada, pero no imposible de lograr; lo que sí debemos tomar en cuenta, es que requiere de muchísima disciplina (algo que muchos artistas no suelen tener, cuando les toca hacer cosas distintas a pintar sobre lienzo).

Finalmente, permitir que la creatividad fluya, es la chispa que hace que el resultado se convierta en ese paquete completo que agrada al público, enorgullece al artista y lo remunera para seguir creando.

La experiencia fue divertida y enriquecedora, pues me ayudó también a profundizar con más detalles esos aspectos de la vida que muchas veces queremos olvidar: los errores.

De hecho, podrá sonar algo extraño, pero hacer una presentación sobre como uno fracasó, no es algo que regularmente haríamos, pero que sin duda ayuda a ver el error como una oportunidad para hacerlo mejor la siguiente vez.

Sin más que agregar, solo me queda invitarlos a que se sumen también a la iniciativa de FuckUp Nights Panamá, se animen a contar su fracaso en un espacio abierto de aprendizaje, donde los errores son los protagonistas del éxito.

Ahoy.

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